Una casa marcada por el tiempo, hecha para reunirse.
Taverna habita una construcción de principios del siglo XX en la colonia Juárez. Sus huellas permanecen en los muros, las alturas, la madera y los pasillos.

Entre ellas aparecen la barra, el patio, los salones y los rincones donde la escala cambia sin romper el ritmo del lugar. Aquí la restauración no busca borrar el tiempo. Lo deja visible y lo mezcla con plantas, luz, sonido, servicio y mesas ocupadas.

Patio, salones y pasillos se descubren de a poco.
La arquitectura se recorre: abre vistas, guarda rincones y cambia de luz mientras la tarde se convierte en noche.

La casa se completa cuando la mesa está ocupada.